Controlar y gestionar la identidad digital a través de Blockchain

25/11/2019

La tecnología Blockchain impulsa la ​identidad soberana personal​, conocida en sus términos en inglés como ​self sovereign identity​ (SSI) o también la identidad digital descentralizada. Son modelos que buscan que la ciudadanía sea la ​propietaria y gestora de su identidad​, de forma segura y verificable. Todo ello se ha convertido en una prioridad y, más aún, cuando prácticamente cada día conocemos casos de filtración de datos a través de internet o vemos y escuchamos a los gigantes de las tecnológicas o de las redes sociales dando explicaciones sobre robos masivos de datos.

El riesgo a que la identidad en la red de una persona sea robada, manipulada o explotada es ahora mismo relativamente alta. Por eso, se están ​desarrollando diferentes proyectos e iniciativas que pretenden devolver la soberanía y el control de su identidad a los usuarios​. Y lo hacen integrando herramientas criptográficas y la tan nombrada tecnología de la cadena de bloques que ofrece grandes​ garantías de ​seguridad y transparencia​. Aunque aún hay mucho camino por recorrer, nos podemos fijar en la Unión Europea que está destinando fondos a proyectos de investigación en el marco del ​Horizonte 2020​ y en algunas iniciativas como el consorcio multisectorial ​Alastria​, del cual 4TIC es miembro como empresa desarrolladora de soluciones Blockchain.

En definitiva, sistemas que consigan una única identidad digital para cada usuario, que sean los ciudadanos quienes puedan controlar quién accede a sus datos, tanto en la actividad pública como en la privada, y que se establezcan ​mecanismos de validación descentralizados​ a través de Blockchain. Se trata, por ejemplo, de que un ciudadano que deba demostrar su mayoría de edad no tenga que aportar su DNI, con muchos otros datos sensibles, como son la dirección, el mismo número DNI o el nombre de sus padres, sino que simplemente permita verificar, a través de credenciales, la información con la institución que emitió ese documento y sin necesidad de revelar ningún tipo de dato. Otro ejemplo sería el de ​una persona que tenga que acreditar que es graduado en Ingeniería Química para acceder a un puesto de trabajo. No tendría que aportar ni mostrar su título, sino que, la misma universidad certificaría, a través de esa cadena de bloques, que esa persona es graduada. Una información, por tanto, segura e inalterable. Y siempre, bajo el control del usuario que, como propietario de los datos, decide a quién los facilita y a quién no. 

Además de las garantías de seguridad y transparencia, esta tecnología disruptiva reduce la burocracia. De hecho, el libro Blockchain Now and Tomorrow​, publicado recientemente por la Comisión Europea señala que “una identidad emitida por un gobierno con tecnología Blockchain puede suponer ahorros de tiempo y costes para los ciudadanos, empresas y administraciones públicas” tanto en términos de configuración y gestión como en acceso. Con todo, lo que está claro es que la gestión de la identidad digital debe pasar por soluciones Blockchain teniendo, eso sí, muy presentes tanto el Reglamento Europeo de Protección de Datos (​RGPD​) como el sistema europeo de reconocimiento de identidades electrónicas (​eIDAS​) y el reciente ​Real Decreto-ley 14/2019​ de medidas urgentes de seguridad pública en materia que establece que “no serán admisibles y, por tanto, no podrán ser autorizados,​ los sistemas de identificación basados en tecnología de registro distribuido”, es decir, los sistemas basados en Blockchain hasta que no haya una regulación específica europea y que, en todo caso, sea la Administración General del Estado quien actúe como autoridad intermedia para garantizar la seguridad pública.