La gestión de archivos en tiempos de Blockchain

12/12/2019

Cualquier organización o empresa gestiona cada día ingestas cantidades de documentos electrónicos. Hablamos de contratos, actas, facturas, resguardos, nóminas, informes y un largo etcétera. Documentos que deben guardarse, en muchos casos, a largo plazo o incluso de forma indefinida y, sobre todo, garantizar su integridad y seguridad, sin que puedan ser manipulados. Y aquí es, precisamente, donde entra en juego la tecnología Blockchain

Pero ¿cómo se integra la famosa cadena de bloques en la gestión documental? Alex Preukschat  hace una definición en su libro Blockchain: la revolución industrial de internet que nos viene a decir que es un archivo descentralizado que no puede ser alterado: es como “una base de datos que se halla distribuida entre diferentes participantes, protegida criptográficamente y organizada en bloques de transacciones relacionados entre sí matemáticamente”. A la práctica, imaginemos diferentes organizaciones, cada una con su servidor y todas ellas interconectadas y compartiendo una misma red. Cuando una de ellas quiere preservar un documento, se genera un hash, es decir, un DNI del documento creando un nuevo bloque que se distribuye a todos los servidores de la red para que lo almacenen y verifiquen. Si alguien quisiera manipular el original, se detectaría al instante ya que su hash no coincidiría con el almacenado en la Blockchain.

La inmutabilidad es, por tanto, una de las principales ventajas de la tecnología Blockchain, que garantiza que la red no pueda ser ni corrompida ni manipulada. Y eso se consigue gracias a que cada bloque añadido incorpora metainformaciones relativas al bloque anterior formando esa cadena. Así, gracias a técnicas criptográficas, es imposible editar la información de un bloque, donde hemos guardado ese DNI del documento, sin que se tengan que modificar todos los posteriores enlazados. Gracias a ello, por ejemplo, según  las previsiones de Gartner, en 2023 el 30% de las noticias del mundo se autenticarán gracias a esta tecnología, combatiendo las fake news.

Otra de las señas de identidad de esta tecnología disruptiva es la confianza: no necesita ni de intermediarios ni de terceros que ejerzan el control y centralicen la información. Todo ello ligado, además, a la transparencia que aporta a cualquier proceso documental. De hecho, cuanto más grande es la red y cuantos más servidores formen parte de ella más segura será y mayor disponibilidad ofrecerá, ya que elimina la dependencia de un único servidor. 

Teniendo en cuenta todos estos beneficios existen iniciativas que incluyen la tecnología Blockchain a la gestión documental. Es el caso del proyecto Archangel de la Universidad de Surrey (Reino Unido) y que funciona como una base de datos mantenida por múltiples archivos en que todos pueden verificar y agregar registros, pero nadie puede cambiarlos. Desde 4TIC también hemos empezado a incorporar la cadena de bloques a nuestro software de gestión de archivo Alejandría. Nuestro propósito es que gracias al Blockchain podamos ofrecer esas garantías de seguridad, confianza, transparencia y disponibilidad. En próximas publicaciones os daremos ejemplos de los proyectos de Blockchain que estamos haciendo.